– Optimiza la necesidad de plantas eléctrica (Mantenimiento, operador, ACPM, entre otros).
– Disminución de las emisiones de CO2, solución amigable con el medio ambiente.
– Ahorros en la facturación de energía eléctrica.
– Disminuye la necesidad del uso de combustibles fósiles.
– Aporta al mejoramiento del servicio energético del país.
– Retorno de la inversión de 3 – 5 años con un sistema con vida útil de 25 a 30 años.